Ante la volatilidad política, el empresariado apuesta por proteger la confianza y sostener el desarrollo._
_* Garantizar legalidad y certeza jurídica es clave para que la actividad económica no se vea afectada por litigios y expedientes._
En un entorno marcado por tensiones políticas internas y presiones externas en la relación de México con Estados Unidos, el sector empresarial enfrenta uno de sus mayores desafíos: blindar la confianza y crear islas de progreso ante los cambios del entorno político, afirmó Jaime Chalita Zarur, presidente del Consejo Empresarial Mexicano en San Luis Potosí.
Explicó que, cuando la cooperación judicial mexicana es cuestionada en el ámbito internacional, el impacto trasciende lo político y golpea directamente la economía: se deteriora la confianza, se frenan inversiones y se envía una señal de incertidumbre a los mercados. Advirtió que esto puede terminar volviendo a la economía rehén de expedientes judiciales, en un contexto donde existe una crisis de impunidad, por lo que el sector empresarial —generador de empleo y principal garante de certidumbre para la inversión— debe velar con firmeza por el cumplimiento del Estado de Derecho.
“Estamos en un momento de alto riesgo sistémico. No podemos confiar ciegamente en la diplomacia oficial; las empresas deben fortalecer sus alianzas internacionales y exigir que la política interna no destruya la competitividad externa de México, creando verdaderos ecosistemas de blindaje”, subrayó.
En San Luis Potosí, añadió, esta realidad adquiere una dimensión aún más sensible debido a la alta dependencia de la industria automotriz y manufacturera, sectores profundamente integrados al comercio exterior y a los acuerdos regionales, donde cualquier señal de incertidumbre jurídica tiene efectos inmediatos en la actividad económica local y en la confianza de las cadenas productivas que operan en el estado.




