La reciente reforma aprobada por el Congreso del Estado a la Ley de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes fortalecerá la protección de menores de edad que se encuentren involucrados en procesos judiciales o de procuración de justicia, aseguró Laura Elena Martínez, ejecutiva del Sistema Integral de Protección a Niños, Niñas y Adolescentes (SIPINNA) en Villa de Reyes.
La funcionaria explicó que las modificaciones realizadas a los artículos 6 y 13 de la legislación estatal incorporan de manera expresa los principios de mínima intervención y no revictimización, con el propósito de garantizar que las niñas, niños y adolescentes participen en estos procedimientos bajo condiciones adecuadas a su edad y nivel de desarrollo.
Detalló que uno de los principales objetivos de la reforma es evitar que los menores tengan que repetir constantemente entrevistas, declaraciones o diligencias que puedan generar afectaciones emocionales adicionales cuando participan como víctimas o testigos de algún hecho.
Destacó que estos cambios no representan la creación de nuevos derechos, sino que fortalecen y armonizan la legislación estatal con instrumentos internacionales como la Convención sobre los Derechos del Niño, así como con los principios establecidos en la Constitución Mexicana relacionados con el interés superior de la niñez.
Asimismo, señaló que las autoridades encargadas de la procuración e impartición de justicia tendrán una mayor responsabilidad para garantizar el respeto a la dignidad, integridad física y emocional de las niñas, niños y adolescentes durante cualquier procedimiento legal.
Resaltó que la reforma también refuerza el derecho de los menores a ser escuchados y a recibir protección contra cualquier forma de violencia, además de promover mecanismos que favorezcan su recuperación física y psicológica cuando hayan sido víctimas de algún delito o situación de vulnerabilidad.
Finalmente, indicó que este tipo de adecuaciones legales representan un avance importante en la construcción de una justicia más sensible a las necesidades de la infancia y adolescencia, colocando en el centro de las decisiones el bienestar y la protección integral de las nuevas generaciones.




