Con el objetivo de garantizar la seguridad de las familias durante las fiestas patronales y eventos masivos, la Dirección de Alcoholes del Ayuntamiento de Villa de Reyes reforzó los operativos de inspección en coordinación con las áreas de Comercio, Seguridad Pública y Protección Civil.
El director de Alcoholes, Edgar Vázquez de Santiago, informó que recientemente se realizaron recorridos en las festividades patronales de Rosario, además de supervisiones en las comunidades de Cabras y Arroyo Blanco, mientras que ya se preparan los operativos para las próximas celebraciones de San Benito.
Explicó que, pese a contar con poco personal, las inspecciones se mantienen de manera constante para verificar que los establecimientos con venta de bebidas alcohólicas respeten los horarios autorizados, no comercialicen alcohol a menores de edad y cumplan con los permisos correspondientes.
Asimismo, dio a conocer que se han detectado eventos clandestinos organizados con equipos de sonido, donde se cobra acceso y se venden bebidas alcohólicas sin autorización ni medidas de seguridad, situación que ha derivado en diversos incidentes.
Señaló que uno de estos casos ocurrió hace aproximadamente dos semanas, cuando un evento terminó con personas lesionadas, además de que se han identificado situaciones similares en comunidades como Guadiana, Tejocote, El Santuario y Saucillo.
Ante ello, indicó que el Ayuntamiento analiza fortalecer las acciones de vigilancia y coordinación entre las dependencias municipales para intervenir de manera oportuna cuando se detecten este tipo de eventos, incluso con el aseguramiento preventivo del equipo de sonido en caso de incumplimiento.
Explicó que la finalidad de exigir permisos no es impedir la realización de eventos, sino garantizar la seguridad de los asistentes y que las corporaciones de emergencia conozcan con anticipación dónde se desarrollarán las actividades para brindar una respuesta inmediata en caso de algún incidente.
Finalmente, hizo un llamado a organizadores y propietarios de espacios a tramitar los permisos correspondientes, ya que cuando un evento se realiza de manera clandestina, toda la responsabilidad por cualquier accidente o hecho violento recae directamente en quienes lo organizaron.




